“Quiero que sepan que, así como ellos están aprendiendo de mí, yo también estoy aprendiendo de ellos”

Pierre Lemaire
Jamaica


Pierre Lemaire cuenta con doble nacionalidad, francesa y jamaicana, y ha estado dedicado a la educación de adultos en Jamaica desde 1976. Acaba de jubilar del cargo de decano de la Escuela de Arte Dramático del Edna Manley College of the Visual and Performing Arts (EMCVPA) en Kingston, tras haber enseñado en esa institución durante 40 años. Pierre Lemaire cuenta con doble nacionalidad, francesa y jamaicana, y ha estado dedicado a la educación de adultos en Jamaica desde 1976. Acaba de jubilar del cargo de decano de la Escuela de Arte Dramático del Edna Manley College of the Visual and Performing Arts (EMCVPA) en Kingston, tras haber enseñado en esa institución durante 40 años. 


Educación de Adultos y Desarrollo: ¿Cómo llegó a convertirse en educador de adultos?

Pierre Lemaire: Mi primer contacto con esta área se ­remonta a mi época de estudiante universitario en Francia, cuando me ofrecí de voluntario para enseñarles francés a ­inmigrantes africanos. Esta experiencia me permitió darme cuenta de que cuando uno trabaja con adultos no existen un alumno y un profesor, sino dos personas que intercambian conocimientos; ambos aprenden uno del otro. Fue entonces cuando se despertó mi interés por la educación de adultos.

Por favor, describa su actual labor.

Comencé dando clases a adultos jóvenes mientras estudiaba para obtener una licenciatura en arte dramático en el EMCVPA. Aparte de mi labor en la Escuela de Arte Dramático, enseño teatro, mediante programas basados en talleres, a personas con discapacidades (psicológicas y físicas) y a miembros de comunidades jamaicanas. También empleo el teatro como herramienta para enseñar diversas materias o entregar ciertos mensajes a grupos destinatarios específicos (teatro aplicado a la educación). 

¿Cuál es su método de enseñanza preferido?
¿Por qué razón?

Cuando imparto clases a adultos, prefiero comenzar a trabajar basándome en el bagaje de conocimientos de mis alumnos, tratando de saber quiénes son, de donde vienen, qué saben, para así utilizar sus puntos fuertes en mi enfoque. Quiero que sepan que, así como ellos están aprendiendo de mí, yo también estoy aprendiendo de ellos. Enseñar es, en ­rigor, compartir: compartir tus conocimientos, compartir tu pasión, especialmente en el ámbito artístico. Cuando trabajo con personas que sufren alguna discapacidad, describo esa condición con dos palabras: “dis capacidad” (en creole jamaiquino, “dis” significa “esta”) porque sé que por cada discapacidad las personas desarrollan otra capacidad que requieren para desenvolverse en la vida cotidiana. De lo que se trata es de encontrar esa habilidad especial desarrollada por la persona y aprovecharla en nuestro proceso. Al trabajar con un grupo específico necesito participar en su manera de vivir, adentrarme en su cultura, conocer sus hábitos, sus referencias. El hecho de sumergirme en su realidad me permite trabajar desde el interior del grupo en lugar de imponerles a los alumnos mis puntos de vista o mis métodos. 

¿Qué lo motiva?

Mi pasión por el teatro es lo que me motiva para compartir experiencias con mis alumnos. El teatro es una forma de arte grupal en la que se abordan los aspectos intelectuales, físicos y psicológicos de la vida, al igual que las emociones y las relaciones. Es, por tanto, una pasión que debemos compartir con las demás personas para ayudarlas a crecer: en eso debería consistir la enseñanza.

Ediciones

Búsqueda de artículos

Pueden buscar artículos en nuestro índice de artículos (ordenado por autor, tema, año, región y país). También ofrece una opción de búsqueda por texto completo.

Suscríbanse

La revista Educación de Adultos y Desarrollo se distribuye de manera gratuita en inglés, francés y español. Si desean recibirla, sírvanse suscribirse aquí.