Mensaje a los lectores

Prof.a Dra. Rita Süssmuth,
presidenta honoraria de DVV,
miembro del consejo asesor
de DVV International
© Jan Voth

Estimados lectores:

Este es el ultimo número de nuestra revista Educación de Adultos y Desarrollo (EAD). Lo que en 1973 comenzó como un boletín informativo para los asistentes a nuestras escuelas de verano de África, Asia y Latinoamérica se fue convirtiendo con el correr de los años en una de las revistas más influyentes en el área de la educación de adultos a nivel mundial. Alrededor de 20.000 ejemplares publicados en inglés, francés y español fueron distribuidos a lectores de unos 160 países. Entre los principales grupos destinatarios se incluyeron los educadores de adultos, miembros del mundo académico y responsables de la toma de decisiones, con especial énfasis en el hemisferio sur.

Durante su existencia, la revista pudo aportar puntos de vista y marcar la pauta en muchos de los debates relacionados con el desarrollo de la educación de adultos y el aprendizaje a lo largo de la vida. Actores clave del movimiento mundial en favor de la educación de adultos, como Julius Nyerere, utilizaban la revista para compartir sus ideas. En numerosas oportunidades la revista sirvió de referencia e inspiración para preparar importantes eventos mundiales, como la Asamblea Mundial del ICAE celebrada en 1989 en Tailandia, o la CONFINTEA V que tuvo lugar en 1997 en Hamburgo. 

Otra de las importantes funciones que la revista cumplió desde un comienzo fue la de servir como herramienta para el intercambio de experiencias entre profesionales del sector. Se compartieron nuevos enfoques aplicados a la alfabetización, la formación práctica, las cuestiones de género, la educación de las minorías o la educación cívica y popular. En el ámbito de las políticas, los modelos de financiación y los nuevos marcos jurídicos de diversos países sirvieron de inspiración a muchos lectores. Por último, la revista sirvió para establecer un vínculo entre los niveles de investigación e implementación al dar a conocer a un público más amplio las conclusiones de estudios realizados por universidades e institutos de los hemisferios norte y sur. 

El concepto de la revista fue puesto al día numerosas veces a medida que transcurrían las décadas. Tras la caída del Muro de Berlín, el contenido se abrió a los países en transición de Europa Oriental. El diseño se actualizó constantemente y se invitó a importantes socios para que colaboraran en el consejo editorial. Durante los últimos años, el ICAE actuó como socio colaborador y organizó seminarios virtuales para debatir sobre los temas abordados en la revista.

La revista será extrañada por la comunidad internacional de educación de adultos, y lamentamos que la financiación de su publicación se termine a fines de 2019. Al mismo tiempo, nos sentimos muy agradecidos por haber podido editar esta revista durante casi medio siglo. En nombre de la Asociación Alemana para la Educación de Adultos (DVV) y de su Instituto de Cooperación Internacional (DVV International) quisiera aprovechar esta oportunidad para expresar mi gratitud a los colegas que definieron el perfil de la revista a lo largo de los años: el Prof.(H) Dr. Heribert Hinzen, el Dr. ­Michael Samlowski, Gisela Waschek, Ruth Sarrazin y ­Johanni ­Larjanko. Y asimismo desearía agradecer al Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) por su apoyo financiero y por la excelente relación de mutua colaboración que mantuvimos durante 46 años. ¡Valoramos enormemente ese confiable compromiso a largo plazo!

Con este número se cierra un importante capítulo de nuestra labor, justo cuando la revista resulta más necesaria que nunca. Los alumnos adultos necesitan recibir información y orientación. ¡No los abandonen! Nuestra misión consiste en crear nuevas formas de comunicación a fin de garantizar que el movimiento mundial en favor de la educación de adultos siga teniendo acceso a los foros necesarios para intercambiar, debatir y compartir puntos de vista. Trabajaremos por esa causa en estrecha cooperación con nuestros socios de todo el mundo. 

Concluyo mi carta con un llamamiento esperanzador, pero urgente, dirigido a todos nosotros, para que busquemos nuevos conceptos que podamos aprender juntos y asumamos la convicción de que no nos daremos por vencidos. Esta no fue nuestra última edición de comunicación e intercambio.